1 de mayo de 2007

Primero los dolorosos y luego los Gozosos


En este anecdotario, hay muchas historias. tanto buenas como malas, y como es tradición voy a comenzar con la mala...


Estábamos Sebastián, Fabio y yo, disfrutando del primer partido de la final del fútbol colombiano entre el Independiente Santa fe y el que después resultaría campeón, el Atlético Nacional. Era 22 de junio del año 2005, nos encontrábamos en el “barcito”, el lugar predilecto de nuestras “tomatas”, que queda ubicado en donde solía estar el cuarto de servicio de la casa de Fabio.

Vimos el partido, quedo empatado y nos pusimos a tomar toda la noche. Quedamos ebrios y yo decidí irme a mi casa, por otro lado Sebastián se quedó para seguir tomando.

Al día siguiente 23 de junio, cumplía años una amiga del colegio, Catherine, que casualmente vivía en el mismo conjunto de Fabio. Todos estábamos invitados a la fiesta que ella había programado, y esa tarde, cerca de las 6 yo comencé a llamar a Fabio al celular para preguntarle en que casa vivía ella. Lo llamé muchas veces pero nunca contestó, paso el tiempo y seguí insistiendo hasta que a eso de las 8 de la noche, decidí llamar a Sebastián, y fue él el que me dio la nefasta noticia, le pregunté: “¿oe sabe donde esta Fa?, pa’ preguntarle en que casa vive Catherine” y el me respondió: “Marica “chuzaron” a Fabio”, en medio del asombro, me dirigí a donde mi padre para que me diera la plata rápido y así poder ir al Hospital donde lo tenían.

El estaba en la Fundación Cardio Infantil, fui lo más rápido que pude, y cuando llegué, el vigilante no me quería dejar entrar por que la hora de visita ya había acabado, me tocó rogarle y decirle que un amigo mío había sido recién apuñalado para que me dejara entrar. Cuando entré me dirigí lo mas rápido que pude a urgencias, llegué y estaba la familia de él. Laura la hermanita menor llorando desconsolada, Gabriel el hermano mayor y Andrea la otra hermana estaban tratando de calmarla, mas al fondo estaban los abuelos y doña Evlin, la mamá de Fabio, que con los ojos llorosos demostraba el dolor que provoca saber que un hijo esta al borde de la muerte, y cerca a la entrada de la sala, en el sofá estaba Sebastián que junto con otros compañeros del colegio estaban ahí pensativos, esperando noticias de Fabio.

Diez minutos después de que yo llegué, salió don Gabriel de una sala, llorando por que en ese momento un médico le dijo que Fabio había entrado en un paro "cardio-respiratorio", y alcanzó a ser declarado clínicamente muerto durante diez minutos. A todos nos invadió la tristeza, pero nunca perdimos la esperanza de que él se salvara. Se escucháron las plegarias , la preocupación creció, y diez minutos después volvió a salir el medico diciendo que Fabio ya había regresado a la vida, que estaba estable y que la operación continuaba.

Cuando el reloj marcaba las 10 de la noche, el último parte medico, nos lleno de alivio, ya que la operación había sido un éxito, y que Fabio estaba fuera de peligro. Fue trasladado a cuidados intensivos, donde emprendió una larga recuperación.


Por culpa de esta asquerosa jugarreta de la vida, Fabio, uno de mis mejores amigos casi muere, pero como yo le dije a el cuando ya estaba en la casa, postrado en su cama, “Hierba mala nunca muere”, y el con la garganta irritada por los tubos que le introdujeron en la boca cuando estaba en el hospital, se rió y me dijo con tono sarcástico: “Gracias, por lo que me corresponde maricón”.


Afortunadamente
Fabio no murió y sigue aquí con nosotros, aunque prometió que no iba a volver a tomar, dos meses después estábamos otra vez los tres que vimos el partido aquel 22 de junio del 2005, en el “barcito”.

Este fue un horrible acontecimiento en mi vida, que duele recordar, pero hay otros acontecimientos mucho más agradables y divertidos, que vale la pena mencionar...

...Por fin...


Por fin había llegado el día del grado. Aquel cuatro de diciembre que parecía inalcanzable. Estaba ansioso y el esfuerzo que hicimos mi padre y yo por conseguir el vestido por fin había dado frutos. Esa mañana me levanté muy temprano, desayuné y enseguida me fui a bañar. Después de eso me puse mi vestido, este era de color gris "raya tiza". Me puse una camisa blanca, mi chaleco de paño, mi corbatín y mi sombrero, y para complementar mis zapatos "coca-colos", infortunadamente no conseguí el reloj de bolsillo para completar la "pinta" de los años 30. Salí temprano de casa, saqué la bandera del curso, y me fui a la casa de Sebastián, en donde nos reuniríamos con Fabio y nos llevarían al teatro. Cuando llegamos, dejamos los "Blazers" en el camerino, recibimos las togas y los birretes e hicimos un ensayo de último momento. Comenzó la ceremonia, los padres de todos los alumnos, los invitados, y uno que otro "sapo" de décimo llenaron el teatro, Todo transcurría con normalidad, recibí mi diploma y mi medalla, y cuando estaba a punto de terminar la ceremonia, se fue la luz. Hubo un apagón en Bogotá que nos "aguó" el evento que igual continuó, y oscuras se siguieron entregando los diplomas restantes. Veinte minutos más tarde la luz regresó, se dio paso al evento de clausura. Después de esto subimos al escenario, y comenzámos a cantar y a hondear la bandera del curso.



Esa noche nos fuimos a celebrar a la casa de Danny. Todo iba bien, hasta que a eso de la una de la mañana se acabo el trago, y la fiesta se apagó. Solo quedaba una caja de "Néctar" que unos compañeros habían comprado. Miré a Sebastián y a Fabio, y decidimos "tomarla prestada". La sacamos del armario donde estaba escondida, nos despedimos de todos con la excusa de que teníamos que ir a celebrar con nuestras familias, cosa que no era verdad. Después de que salimos de donde Danny, tomamos un taxi y nos fuimos a "rematar" la "tomata"donde Fabio, en el "barcito". Cuando llegamos, comenzámos a beber la caja que "tomamos prestada", a recordar las anécdotas vividas en el colegio y a tomar fotos. Cuando se nos acabó la caja, un poco ebrios decidimos ir a comprar más, y nos fuimos a las cuatro de la mañana a donde la "bruja", una señora que atiende un antro 24 horas, en "barrancas", a tres cuadras de la casa de fabio. Compramos una caja de "Antioqueño", nos la bebimos y nos dieron las ocho de la mañana. Ya estando muy ebrios, se nos ocurrió la idea de ir a recojer el boletín de notas, pero infortunadamente don Gabriel el papá de Fabio, nos detuvo. Frustrados por no poder hacer lo que se nos ocurrió, fuimos otra vez donde la "bruja" a comprar unas cervezas. y así fue que celebramos lo que por tanto tiempo esperamos, lo que por fin había ocurrido, nuestro grado.


5 comentarios:

shai dijo...

Muy buen blog.En cada texto plasmas tu particular forma de ver la vida y todos los sucesos que la rodean. Tienes algunos errores de puntuación y ortografía. El diseño está muy bonito.

Anónimo dijo...

Los lazos de amistad, la singularidad de un Arturo que ve la vida desde todas las aristas, hicieron de este blog una muestra de buena literatura, pasión y diversión

Anónimo dijo...

Excelente blog casi todas las historias me hicieron reír, mientras mis ojos pasaban por cada una de las líneas me alegraba con cada una de las anécdotas. la pasión por lo que haces y en lo que crees se ve reflejado en las historias de la bandera, el accidente de Fabio y la fiesta privada de la ceremonia de graduación, aquellos momentos que pasamos junto a nuestro compañeros son inolvidables y al leer este blog recordé los míos, buena redacción aunque con algunos errores de acentuación.

zuly dijo...

En tu blog pude notar que eres una persona muy leal y que para ti la amistad es muy importante. gracias por recordarme esos gratos momentos que se viven en el colegio. tu redación es buena aunque tienes problemitas con las tildes.
Que buen blog.

Anónimo dijo...

me gusta la parte en que tu orgullo es nacional pero en mi opinion no deberias hacer tanto por un equipo, las fotos estan bien y me gustan ya que identifican el texto.